
Tarde de sábado, nada que hacer combinado con ganas de no hacer nada, canales van y vienen. De pronto Jennifer Grey y Patrick Swayze aparecen moviendo el esqueleto de un lado a otro de la pantalla. Vemos para un lado y para el otro, pero no hay ojos que nos desaprueben. Por alguna extraña razón el control remoto se queda quieto un par de horas.
A ver ¿Cuáles son sus guilty pleasures en lo que a cine se refiere?